Del Libro ” El Ninja Moderno ”

Pensar unicamente en el desarrollo y perfección del hombre, encuentro que semejante tema de conversación tiene un aire falso, le faltan la inocencia y malicia que caracterizan a los humanos.

Hay una famosa historia de un castillo en Bohemia cuyos soldados arrojaron mierda al enemigo durante el asalto a la fortaleza. Desde las murallas del castillo se catapultaron kilos y kilos de excrementos hacia los más de dos mil carros que se preparaban para el asalto, la infantería, que también recibió su parte, empezó a abandonar el campo de batalla y de este modo, en pocas horas, aquel formidable ejército fue derrotado. Se dice que durante días aquel olor infecto se extendió en varios kilómetros a la redonda, pero que fue recibido con alegría. De este modo la historia de supervivencia del hombre y la mierda van unidas.

Hoy en día tenemos todas las facilidades, en el cuarto de baño apretamos un botón y el agua corre, arrastra las inmundicias e incluso el olor desaparece gracias a un extractor. Antiguamente, el vivir en contacto con la naturaleza nos ayudaba y enseñaba muchas cosas. Cuando yo era pequeño me gustaba mucho ir a casa de unos parientes lejanos. Recuerdo que para mí, su mayor atractivo era ver, cerca de su casa, el depósito de excrementos con los que abonaban la tierra.

Sólo me gustaría dejar constancia de que si se desea hablar de perfección, es necesario reconocer que también existe una parte sucia y completamente natural que forma parte indisoluble del hombre. En definitiva, la perfección y máximo desarrollo del hombre, son temas que no sirven ni siquiera de abono. Una conversación en la que no aparecezcan elementos que de alguna manera nos recuerden, algo tan natural como los pedos u otras suciedades del hombre, carece de todo sentido.

¿Acaso un hombre no se entrega alguna vez a la bebida, a las mujeres o al juego?

De cualquier manera, a pesar de que seamos arrastrados por una u otra corriente, lo que marca la diferencia, para poder salir, entre unos y otros es la capacidad de nadar contra corriente o de usar una rama de bambú y respirar bajo el agua mientras la corriente pasa por encima. De una u otra manera, a este individuo que por sí solo es capaz de solucionar la situación, no hay porque definirlo como un hombre completo, sino como alguien que a través de la experiencia, práctica en determinada «corriente», ha madurado y sabe desenvolverse en ella. Creo que disparates como la perfección y máximo desarrollo del hombre, son temas a los que los grandes hombres nunca prestaron demasiada atención.

5 N. del traductor: Es un famoso refrán japonés, «kami hitoe» donde el autor hace un curioso juego de palabras, (pelo y papel se pronuncian igual en japonés). A través de este juego homófono se unen su anécdota y el dicho popular (podría traducirse como «por los pelos» en este caso concreto, «por el filo de un papel»).

Publicado por Seigan Ediciones – Daishihan Pedro Fleitas, 18 de abril de 2012.

Mi título contenido de la página